Si operas desde fuera de EE.UU.Entonces el estado es una decisión de costo, no de impuestos.
Este es el caso para el que sirve de verdad la comparación de arriba, y conviene decirlo claro: si no tienes oficina, ni personal, ni inventario en Estados Unidos, ningún estado tiene ingreso que gravarte. Eso de «sin impuesto estatal sobre la renta» que vende a Wyoming y Nevada describe un impuesto que no ibas a pagar de todas formas. Lo que queda son tres cosas que sí cambian.
Lo que cuesta mantenerla vivaCada año, para siempre, haya facturado o no la empresa. Este es el número que de verdad separa a los estados.
Si tu nombre sale publicadoUnos estados ponen a los miembros en un registro público y otros no. Decídelo antes de presentar: después no se deshace.
Si un banco lo reconoceAbrir la cuenta desde el exterior es la parte difícil de todo el proceso, y un estado poco conocido la complica más.
Dónde suele caer eso: Wyoming o New Mexico si lo que prima es el mantenimiento más bajo posible y dejar a los dueños fuera del registro público. Florida o Delaware si pesan más la cuenta y el reconocimiento que la cuota anual, y Delaware en concreto si esperas entrar inversionistas. Ohio si prefieres no tener ninguna fecha anual. Nevada es el que casi nunca recomendamos para este caso: pagas lo más caro y, como la lista anual es pública, ni siquiera te llevas la privacidad.
Y la parte que no cambia con el estado: una LLC estadounidense con un solo dueño extranjero tiene que presentar el Formulario 5472 con un Formulario 1120 pro forma todos los años, incluidos los años sin actividad, y la multa por saltárselo es la misma en los cincuenta. Elegir un estado más barato no te saca de ahí.
Las tasas anuales y los requisitos de reporte los fija cada estado y cambian de un año a otro, por eso no ponemos cifras aquí: te damos las vigentes en tu cotización. Lo que no cambia es la lógica de arriba.